20130215

¿Amor libre o dependencia?


Es muy romántico escuchar algunas expresiones que utilizan cientos de parejas para demostrar su amor, frases como “sin ti no puedo vivir”, “cuando no estoy a tu lado mi vida no tiene sentido”, “te necesito”.  Si bien es cierto estas frases podríamos clasificarlas como expresiones culturales, en ocasiones trascienden y son el reflejo de una vivencia afectiva que evidencia la motivación mal sana que fundamenta una relación de pareja.Lo cierto del caso es que en ocasiones todos conocemos parejas que están absorbidas y han abandonado no sólo sus propios proyectos personales por estar con la otra parte sino hasta sus propios círculos sociales renunciando a su identidad y a su individualidad; razón por la cual surge la pregunta ¿cómo amar sin transformar una relación en dependencia?.
La dependencia afectiva se podría definir como la necesidad de estar con alguien con el fin de sentirse y creerse funcional, en otras palabras se parte del supuesto que solo junto a otra u otras personas se puede enfrentar la vida.  Es triste pero muchas personas hoy se aferran a relaciones de pareja disfuncionales puesto que creen que les une un gran amor siendo realmente la dependencia afectiva lo que les “obliga” a estar juntos.
Hemos crecido en un contexto donde se han validado las relaciones y vínculos dependenciales en términos de relaciones de pareja, incluso para cierto sector de la población esto es romántico y hasta una verdadera manera de vivir el amor (como si existiera una manera falsa).  Es importante recordar que el fundamento del amor es la libertad, es decir, el verbo amar opera desde una voluntad que decide amar o no amar, en el caso que exista una necesidad de amar estaríamos traspasando la línea de la dependencia, donde se está con la otra persona por que se necesita y no porque realmente se desee estar, razón por lo cual lo sano sería decir “te amo porque quiero amarte” y no decir “te amo porque te necesito”.
 ¿Por qué usted ama a su pareja actual?, asegúrese que sea porque simplemente quiere amar…