20120330

AVE FENIX

Cuando se está por perder a un ser querido nos planteamos muchas preguntas y vamos entendiendo los ciclos de la vida, inevitablemente aceptamos que las cosas ocurren independientemente de lo que nosotros deseábamos o esperábamos. 
Pienso que lo natural es nacer y morir pero cuando a un ser querido le llega la hora, sea como fuere, parecemos no estar preparados, como si fuera algo que nunca pudiera ocurrir, como si estuviera ajeno a nuestra condición de humanos. Cierto día pasa y entonces pensamos en porque no disfrutamos de esa persona, porque no aprendimos de ella, porque…. Muchas preguntas pero la respuesta está muy clara: vive con plena conciencia cada segundo, disfruta cada paso de la vida, y acepta todo lo que ocurra con alegría y buen carácter. 
No deseo la muerte de nadie y menos de un ser querido, pero si deseo que hasta que esa hora llegue seamos capaces de vivir la vida, sin pensar tanto en lo que pasará y siendo más conscientes del presente, de lo que acontece en cada instante, por muy cotidiano que parezca. 
En realidad la muerte para mí  no existe, reside únicamente en un plano físico y ello me provoca una pérdida del miedo a vivir la vida, sin tapujos, aprovechando cada respiración hasta que por suerte, por que el Creador quiera o por que simplemente tenga que ser así, muera. 
Por ello no hay que preocuparse. No me cabe duda que tras la muerte, para las grandes personas están reservados los grandes lugares. Ese gran lugar es un regalo y ese regalo es permanecer en los corazones de los que te han querido. Eso significa ser eterno y la eternidad es inmortal.
Por tal motivo, disculpo mis ausencias y las que vendrán. Permanezco en la "Estación de la Vida", acompañando a ese ser tan especial que tocó mi existencia de una forma maravillosa, mi amigo, mi ejemplo de vida, mi Padre. Permaneceré junto a él, hasta verlo tomar el tren hacia su último viaje. No existe en mí tristezas, más bien el agradecimiento infinito por ser quien soy, por sus valores y principios. Por la bendición de sentir en la fe, qué él junto a mi madre prepararán aquel hogar para recibirnos,cuando el tiempo deje de presumir con nuestras vidas.

Gracias desde mi corazón, por sus mensajes, oraciones y muestras de apoyo. Me siento privilegiada de rodearme de sus afectos y preocupaciones.

Y como en muchos momentos de mi vida, esta Ave Fénix levantará su vuelo nuevamente, cuando llegue su momento.

¡Gracias!